Economía circular: dar segunda vida a las cosas

Taller de estampación de la concentración de la Asociación Auryn con la celebración del Día Mundial del Reciclaje

La Asociación Auryn conmemora el Día Mundial del Reciclaje con su actividad «Cosas viejas para vida nueva. Movilidad de participación juvenil sobre fast fashion y economía circular»

Este mes, concretamente el 17, se ha celebrado el Día Mundial del Reciclaje, fecha establecida por la UNESCO en 2005 con el objetivo de concienciar a la población sobre una correcta gestión de residuos y fomentar hábitos sostenibles. Aun así, se conmemora desde 1994, ya que, tuvo su origen en Texas porque querían recordar que los residuos no son basura, sino recursos valiosos que pueden reutilizarse y reciclarse para promover la reducción de contaminación y la conservación de los recursos naturales.

Los ejes principales de esta celebración son promover la conciencia ambiental en todos los niveles, desde hogares hasta instituciones educativas y empresas, impulsar la economía circular evitando el desperdicio y prologando la vida útil de los materiales, fomentar las 3R, que están compuestas por los verbos reducir, reutilizar y reciclar, e incluso en algunas ocasiones pueden ser cuatro con la palabra recuperar, visibilizar la labor de las personas que reciclan y generar empleo verde, y reducir el impacto ambiental de elementos como los plásticos, metales, papel y vidrio entre otros.

Desde la Federación de Centros Juveniles Don Bosco, en especial la Asociación Auryn, no han querido perderse una vez más este evento y han organizado el proyecto «Cosas viejas para vida nueva. Movilidad de participación juvenil sobre fast fashion y economía circular» cofinanciado con la Unión Europea de la mano del Programa Erasmus +. Ha estado dirigido a jóvenes de entre 18 y 30 años para concienciar sobre la problemática que supone el no dar una segunda vida a las cosas, con una concentración reducida en Pedrún de Torío, ubicado en León, se han podido encontrar alternativas valiosas.

Este grupo se ha alojado en la instancia gracias al viaje en un tren de la FEVE y el espacio Xana del Torío, donde se dispone de un albergue mixto y conexión directa con la naturaleza. En dichas instalaciones con tiempo compartido y un lugar en el que conectar, crear y aprender en compañía se han impartido distintos talleres como el de tintes naturales, bordado, serigrafía y estampación de linóleo. Esta última se trata de una técnica en grabado en relieve en la que se dibuja sobre una plancha, se tallan las zonas que no reciben tinta con la utilización de gubias y se imprime de forma que se transfiere la tinta hacia un papel.

Con estas actividades desde la Asociación Auryn se ha conseguido transmitir conciencia acerca de la reducción de consumo y residuos, la reutilización para dar otra oportunidad a los objetos y el reciclaje como método convertir los materiales usados en nuevos recursos. Cuidar el planeta también es una forma de cuidar a toda la humanidad.

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