Oírse a uno mismo: Movimiento de Scouts de Castilla y León-MSC promueve la importancia de la salud mental

En los campamentos, quedadas y actividades que se realizan a lo largo del año siempre hay algo más que juegos canciones y diversión. Detrás del escultismo existe una red educativa que acompaña a niños, niñas y jóvenes en momentos clave de su crecimiento. A día de hoy, el movimiento de Scouts de Castilla y León-MSC, tiene un objetivo claro: convertir el bienestar y la salud emocional en el punto de mira como una prioridad que sea visible y estructurada.

Para cumplir este objetivo nace Nuestro Propio Norte, un proyecto impulsado por la organización Scouts de Castilla y León-MSC en colaboración con la fundación INTRAS. La iniciativa trata de ofrecer información y cursos para aprender nuevas herramientas a educadores scouts para crear espacios seguros para todos esos niños en su infancia y juventud.

Cuando Escuchar se convierte en Necesidad

La presión social, numerosos profesionales y personas que se han encontrado con depresión en algún momento de sus vidas, han hecho que hablar de salud mental deje de ser un tabú para convertirse en una necesidad urgente. Esa realidad también ha llegado a los grupos scouts.

Según explica la memoria del proyecto, la iniciativa surge “a partir de una necesidad cada vez más visible en nuestros grupos scouts: la importancia de contar con herramientas, espacios y recursos que permitan acompañar adecuadamente las necesidades emocionales y de salud mental presentes en la infancia y la juventud”.

Lejos de plantear actividades aisladas y de una forma teórica, Nuestro Propio Norte apuesta por integrar el cuidado emocional dentro de la propia metodología scout. La propuesta evolucionó desde un enfoque más general sobre salud mental hacia otro centrado en el acompañamiento de los integrantes del grupo en su día a día: escuchar, sostener, validar emociones y generar vínculos seguros.

Raquel Martín de la Hoz, coordinadora del equipo de trabajo, cuenta con experiencia como educadora scout y formación especializada en salud mental desde la fisioterapia. Junto a ella participan psicólogas, pedagogas y educadoras sociales vinculadas tanto al ámbito terapéutico como al escultismo.

Ese carácter interdisciplinar es precisamente una de las claves del proyecto.

Importancia de la presencia

Uno de los conceptos que más se repite a lo largo del proyecto es el de “presencia”. No se trata únicamente de intervenir cuando aparece un problema, sino de construir espacios seguros capaces de prevenir situaciones de malestar.

La metodología del programa se basa en principios como la escucha, el respeto a los ritmos personales, la validación emocional o el cuidado de los vínculos.

En la práctica, eso se traduce en materiales específicos adaptados a cada edad, encuentros formativos y dinámicas presenciales desarrolladas durante actividades scouts en distintos puntos de Castilla y León.

Uno de los momentos más significativos tuvo lugar durante el encuentro de Pioneros y Rutas celebrado en Bernardos, Segovia. Allí se desarrolló la dinámica “La película de mi vida”, una actividad en la que los jóvenes reflexionaban sobre experiencias importantes a lo largo de su vida.

La propuesta no buscaba obtener respuestas correctas ni generar discursos ticamente correctos como se suele decir. El objetivo era mucho más simple: parar, mirar hacia dentro y sentirse escuchados.

En Astudillo, Palencia, el trabajo se centró en los más pequeños. Aprovechando la llegada de la primavera como símbolo de crecimiento, se desarrollaron dinámicas sobre reconocimiento emocional y espacios seguros para la infancia.

“Acompañar a quien acompaña”

Uno de los aspectos más novedosos de la iniciativa es que no solo pone el foco en niños y jóvenes, sino también en quienes trabajan con ellos cada semana.

Los responsables scouts (muchos de ellos jóvenes voluntarios), se enfrentan con frecuencia a situaciones difíciles de llevar sin contar con formación específica. Por eso, el proyecto dedica una parte importante de sus esfuerzos a ofrecer herramientas de acompañamiento emocional para todos esos educadores.

Durante los encuentros online organizados por el equipo, responsables de distintas ramas scouts compartieron experiencias y reflexiones sobre salud, escucha y gestión emocional.

El proyecto también prevé la creación de un consultorio de apoyo formado por psicólogas y educadoras especializadas, pensado para asesorar a responsables scouts ante situaciones relacionadas con el bienestar emocional de menores y adultos de la federación.

La idea muy resumida desde el equipo es clara: “acompañar a quien acompaña”.

Más allá de los talleres

Una de las críticas habituales a muchas campañas de salud mental es que terminan reducidas a acciones simbólicas o actividades de un par de días que luego quedan olvidadas. En este caso, el objetivo es construir una línea de trabajo estable y sostenible en el tiempo.

Además de las actividades presenciales y online, el proyecto ha generado materiales pedagógicos sobre la regulación emocional y creación de espacios seguros adaptados a las distintas edades del escultismo.

La intención es que esos recursos permanezcan disponibles para futuros equipos educativos y puedan integrarse de manera habitual en campamentos, reuniones y en todos los encuentros cada año.

La colaboración con Fundación INTRAS también ha permitido reforzar la dimensión profesional del proyecto y ampliar su impacto dentro de Castilla y León.

Crear espacios seguros para crecer y sentirse escuchado

Hablar de salud mental en la infancia y la juventud ya no es una opción secundaria. Cada vez más instituciones educativas y sociales entienden que cuidar también implica escuchar, acompañar y generar espacios donde las emociones tengan cabida.

El proyecto Nuestro Propio Norte demuestra que los movimientos scouts pueden convertirse en mucho más que una actividad de ocio: un entorno seguro capaz de ofrecer apoyo emocional, vínculos seguros y herramientas para afrontar las dificultades del día a día.

El reto ahora será mantener esa línea de trabajo en el tiempo y lograr que el cuidado emocional forme parte natural de la educación no formal.

Ya que, como defiende el proyecto, aprender a acompañar puede ser una gran forma de transformar poco a poco nuestra sociedad.

Además, el proyecto contará con un vídeo para redes sociales en el que las profesionales implicadas explicarán en primera persona todo el trabajo realizado y la importancia del acompañamiento emocional dentro del escultismo. La pieza audiovisual ha sido realizada con la colaboración de estudiantes de Periodismo de la Universidad de Valladolid, reforzando así el vínculo entre asociaciones juveniles, profesionales de la salud mental y futuros profesionales de la comunicación comprometidos con los cambios sociales.

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