La ruta reúne a jóvenes y grupos de varios municipios palentinos donde el ocio y la tradición se unen en una zona de Castilla y León, como otras tantas, afectada por la despoblación
El pasado puente de mayo se llevó a cabo la 43ª peregrinación de María Auxiliadora entre Palencia y Villamuriel de Cerrato. El encuentro ha reunido a decenas de jóvenes en un fin de semana marcado por la convivencia y la fe. Más allá de tener un carácter religioso, el proyecto se enmarca en una experiencia que conecta a las nuevas generaciones con el medio rural.
Peregrinación de María Auxiliadora
El origen se remonta en 1982, cuando el Centro Don Bosco de Palencia solicitó una imagen de la Virgen al escultor José Augusto Ortega Bru para la iglesia de los salesianos en Villamuriel de Cerrato.
En 1984 llegó la escultura a Palencia y el 1 de mayo de ese mismo año se iba efectuar la primera peregrinación, aunque debido a las condiciones meteorológicas no pudo celebrarse. Esto llevo a sus participantes a comprometerse a repetirla cada año.
Encuentro salesiano
El evento comenzó el pasado 30 de abril con el recibimiento de los niños y niñas en la acampada juvenil. Por la noche se realizó una vigilia en la que los jóvenes acompañaron en procesión a una figura de la Virgen por Villamuriel de Cerrato, junto con antorchas y velas. La peregrinación terminó con la Eucaristía presidida por el director de Salesianos Villamuriel, seguido de una chocolatada y juegos nocturnos.
A la mañana siguiente, todos los participantes de la acampada se unieron a la peregrinación que comenzó desde la Fuente de la Salud (Palencia), hasta la iglesia de María Auxiliadora (Villamuriel de Cerrato). Tras finalizar la misa, se llevó a cabo una comida en el centro Don Bosco.
La cita congrega a grupos salesianos de Villamuriel, Palencia, Herrera de Pisuerga y Astudillo, y favorece así la convivencia entre distintas generaciones y municipios.



(Imágenes cedidas por el Centro Juvenil Don Bosco Villamuriel)
Las zonas rurales
Dentro del contexto de la despoblación rural, estas iniciativas ganan mayor relevancia. La conocida “España vaciada” sufre cada año la pérdida constante de habitantes y servicios en comunidades como Castilla y León. Esto se debe a una población especialmente envejecida y la partida de las generaciones más jóvenes a las capitales.
En este marco, las actividades como las acampadas juveniles o las peregrinaciones no solo cumplen la función religiosa-educativa, sino que ejercen como iniciativas que dan vida al entorno rural. Aunque sean pocos días, los niños y adolescentes, conocen el territorio, mueven la economía rural del entorno y promueven la visibilidad en pequeños municipios.
Así, la romería de María Auxiliadora no solo conserva una tradición más que consolidada, sino que demuestra que este tipo de iniciativas juveniles contribuyen a uno de los grandes retos actuales en España: la reactivación del mundo rural.

