La importancia de una educación afectivo-sexual en la adolescencia

La realización de actividades didácticas en este ámbito son fundamentales para que los jóvenes puedan identificar conductas de riesgo y realizar una toma de decisiones responsable

La adolescencia es una etapa de descubrimiento y aprendizaje, en donde las relaciones afectivas y sexuales comienzan a tomar una gran importancia. La edad a la que los jóvenes inician este tipo de relaciones cada vez es más temprana y la mayor parte de la información que les llega proviene de internet o de sus círculo más cercano de amistades. Sin embargo, esta información no es siempre veraz y adecuada.

La educación afectivo- sexual se entiende como aquella que ofrece información y herramientas objetivas para comprender la sexualidad desde una perspectiva biológica, psicológica y social. Trabajar esto es fundamental, no solo para conocer cómo funciona el cuerpo y las relaciones sexuales, sino también cómo construir vínculos sanos, que se basen en el respeto, la comunicación e igualdad.

Según datos de un estudio del Ministerio de Sanidad de España, muchos jóvenes reconocen tener dificultades para identificar relaciones saludables, lo que les lleva a normalizar conductas y comportamientos tóxicos como el control o la dependencia emocional.

Imagen de Pixabay

Otros factores que se suman a la toma de decisiones negativas en esta etapa pueden ser la posición social, los conflictos familiares, una baja autoestima o el consumo de sustancias y alcohol entre otras. Por ello, resulta imprescindible la creación de espacios que permitan a los adolescentes obtener toda la información y herramientas en relación a las relaciones afectivo sexuales, y donde también puedan expresar sus dudas, experiencias y temores.

Desde YMCA Valladolid, se trabajan todos estos aspectos con adolescentes que se encuentran en la modalidad de la ESO a través de diferentes actividades educativas. La última sesión que se llevó a cabo fue el pasado viernes 8 de mayo. Esta estuvo centrada especialmente en la identificación de conductas tóxicas y en reflexionar sobre las decisiones que toman. Durante la actividad se realizaron diferentes dinámicas participativas, entre ellas la visualización de un video que mostraba una conversación entre una pareja joven. Posteriormente, se analizaron las conductas presentes en la grabación.

Este tipo de iniciativas permiten formar un pensamiento crítico entre los jóvenes hacia las relaciones, dotándolos de herramientas que les permitan afrontar las presiones y decisiones, además de fomentar la conciencia de un buen bienestar emocional y sexual.

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