Una jornada con mucha música, unión y danza

La Casa Aleste celebró el pasado sábado 28 de marzo, la XXXII edición de El Candilazo, en una semana definida por la labor solidaria y la colaboración de asociaciones más adultas junto con los más jóvenes

La Asociación Cultural El Candil celebró el pasado sábado la trigésima segunda edición de El Candilazo en colaboración con la Fundación Municipal de Cultura de Valladolid. Comenzó a las 18:00 horas y estuvo marcado por distintas actuaciones para todos los públicos en el salón de actos de la Casa de Juventud Aleste.

Dentro de esta gran variedad de actuaciones, el público pudo disfrutar de danzas, bailes en líneas, sevillanas o monólogos, entre otros, del propio grupo que lo organizó. Así mismo, al finalizar el evento, se ofreció una chocolatada a los asistentes. El evento se enmarca dentro de una semana solidaria, además de que todo lo recaudado, como los 2 euros del precio de cada entrada, que va destinado al proyecto Don Bosco en la ciudad argentina de Zárate.

No solo esa fue la única actividad, sino que el evento estuvo acompañado de un mercadillo solidario que abrió con cada actividad celebrada durante el mes de marzo. Contó con productos de comercio justo y elaboraciones hechas tanto por jóvenes como adultos de la Casa Aleste.

¿Qué es la Asociación Cultural El Candil?

Es una asociación de adultos fundada en 1990 por un grupo de padres y madres, y así poder tener un espacio de participación dentro de un lugar como la Casa Aleste, que principalmente esta formada por organizaciones juveniles. El Candil establece una serie de talleres entre semana, además de visitas culturales y excursiones entre otras para un público no tan joven.

Logo de la Asociación de Adultos El Candil

Colaboración e unidad

La importancia de esta actividad, aparte de sus fines solidarios, es la labor que lleva una asociación como es El Candil, formada principalmente por adultos, dentro de una estructura que en su mayoría es más juvenil.

Este tipo de organizaciones son fundamentales, ya que aportan unas determinadas fortalezas a los grupos más jóvenes, como pueden ser la experiencia, la organización e incluso la coordinación, para favorecer un correcto desarrollo de las actividades y una participación eficiente de todos los participantes.

Estas actividades forman el día a día del centro, donde la participación de todos los grupos, desde los más pequeños hasta los adultos, permite desarrollar nuevas iniciativas. De este modo, El Candilazo y otras muchas actividades, demuestran que la implicación y la colaboración entre diferentes generaciones son muy necesarias para mantener la estabilidad del centro.

Dentro de este entorno, las personas pueden desarrollar habilidades o incluso compartir experiencias dentro de los distintos grupos de edad. Asi mismo, contribuye a mantener la identidad, definir valores como la solidaridad, todo ello dentro de una asociación juvenil que permite a todos los miembros de distintas edades un espacio de unidad y colaboración social.

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